La Familia como Escudo: La Dra. Lorena Quintana y el Reto de Reconstruir el Vínculo en Uruguay
En una reciente entrevista para la Alianza Evangélica CREU, la Dra. Lorena Quintana —médica de amplia trayectoria y figura política— realizó un crudo diagnóstico sobre la situación social en Uruguay. Su mensaje es claro: la disgregación familiar es la raíz de los problemas más graves que enfrenta el país, desde el consumo de drogas hasta la alarmante tasa de suicidio adolescente.
La «Anestesia» Informativa y las Leyes
Quintana sostiene que, a menudo, la información se utiliza para generar una especie de «anestesia» social al momento de aprobar leyes que contradicen valores fundamentales. Según la doctora, se utilizan discursos basados en «casos paradigmáticos» o situaciones de extrema tristeza para sensibilizar a la opinión pública y avanzar en agendas como la regulación del mercado del cannabis, el aborto o la eutanasia, sin que la mayoría de la población esté necesariamente de acuerdo con el fondo de estas medidas.
Estadísticas Alarmantes sobre la Adolescencia.
Uno de los puntos más impactantes de la entrevista refiere a la salud mental de los jóvenes uruguayos. Quintana reveló datos desgarradores:
- Ausencia de referentes: Al analizar las historias clínicas de adolescentes que se quitaron la vida en los últimos cinco años, el factor común fue la falta de un adulto (padre, madre, tío) con quien pudieran sentirse parte y contar sus problemas.
- Falta de afecto percibido: En el marco del programa Familias Fuertes, se detectó que 8 de cada 10 jóvenes de entre 10 y 14 años no se sienten amados ni aceptados por sus padres.
- Crisis de comunicación: La misma proporción de adultos admite que no logra tener una comunicación efectiva con sus hijos, lo que genera un abismo donde los padres desconocen los miedos y sueños de los menores.
El Impacto de la Cultura del Consumo
Respecto a la marihuana, Quintana afirma que la regulación del mercado cambió la percepción del riesgo. El discurso de que es «algo natural» o «solo una plantita» ha calado en el imaginario de los jóvenes, ocultando el daño real que el cannabis provoca en el cerebro.
La experta insiste en que, aunque llegar al «consumo cero» sea difícil, el objetivo del Estado debe ser siempre reducir el inicio del consumo.
Un dato alentador que aporta es que la presencia familiar —saber dónde está el hijo y quiénes son sus amigos— reduce seis veces el riesgo de consumo de sustancias.
Fe, Política y Construcción de Puentes.
Finalmente, Quintana hace un llamado a quienes defienden la fe y los valores bíblicos a no hacerlo de forma violenta. El desafío es defender principios con firmeza pero sin «quemar los puentes» necesarios para predicar el amor y la esperanza.
«La gente tiene que ver algo en nosotros que quiera lo mismo que tenemos nosotros», concluyó, enfatizando que el amor de Dios debe reflejarse en acciones concretas hacia las familias en su día a día.
