¿Por qué el Papa no visitará el Parlamento?
La próxima visita del papa León XIV a Uruguay en noviembre ha desatado una intensa discusión en el Palacio Legislativo, enfrentando visiones sobre la laicidad del Estado y la importancia de los líderes globales en la democracia contemporánea.
Una propuesta que no prosperó El diputado nacionalista Rodrigo Goñi, impulsó una iniciativa junto a otros 20 legisladores de cinco partidos diferentes para que la Asamblea General recibiera formalmente al líder religioso. Según Goñi, esta era una «oportunidad única» para que el Parlamento escuchara a quien él define como el «único líder global indiscutido de la democracia», destacando su mensaje sobre la paz, la justicia social y la libertad.
El argumento de la laicidad Sin embargo, la propuesta encontró una fuerte resistencia, principalmente de legisladores del Frente Amplio. El diputado Fernando Amado y otros integrantes de la coalición expresaron su preocupación por lo que consideran una posible violación de la laicidad del Estado.
En una carta enviada a la vicepresidenta Carolina Cosse, argumentaron que Uruguay mantiene una separación entre el Estado y la Iglesia desde hace más de 100 años.
Para estos legisladores, la cultura batllista y la tradición laica protegen a todas las religiones por igual precisamente porque las instituciones de la República no deben privilegiar a ningún credo en particular.
Sostuvieron que el Palacio Legislativo representa a toda la ciudadanía y debe permanecer como un símbolo de un Estado secular que no profesa religión alguna.
El fin de la iniciativa Ante la falta de respuesta de la vicepresidenta Cosse y el rechazo manifiesto de varios sectores, Rodrigo Goñi decidió desistir del pedido.
El legislador lamentó que se haya «torpedeado» el clima propicio para la invitación, afirmando que «algunos legisladores abortaron la venida del papa al Parlamento»
