Busca Sabiduría Más que el Oro: Tres Lecciones de Constancia para la Nueva Generación
Introducción: Cosecha y Semilla
El podcast HACIENDO IGLESIA ha alcanzado un hito significativo con su episodio número 300, celebrando más de 3 millones de descargas en países desde México hasta Japón. En esta edición especial, el Pastor Robert, con más de medio siglo de trayectoria, reflexiona sobre el camino recorrido, buscando alentar y aconsejar a los jóvenes líderes. Como él mismo señala, no se debe juzgar la cosecha hasta que no se ha visto la siembra. La incertidumbre es una parte natural del crecimiento, especialmente en la juventud. Sin embargo, su mensaje central es de profunda calma: «No te preocupes, todo estará bien».
Las siguientes lecciones, forjadas a través de décadas de ministerio y prueba, nos muestran que la constancia y la fidelidad son el camino hacia el futuro que Dios ha planeado.
1. La Promoción Viene de la Fidelidad en lo Poco.
Cuando somos jóvenes, a menudo buscamos el «salto de fe» que nos llevará instantáneamente al éxito o al llamado. El Pastor Robert subraya una verdad más difícil: la promoción no viene del este ni del oeste; la promoción viene de Dios, y Él prueba el corazón del hombre.
El camino del éxito espiritual y ministerial se construye paso a paso, no salto a salto. Si bien es fácil que la incertidumbre nos carcoma preguntándonos si Dios realmente nos usará, la respuesta es enfocarse en lo que se tiene hoy en la mano. Dios solo pide una cosa: sé fiel en lo poco, y Él te pondrá sobre mucho. La clave es no perseguir conejos, ya que la inestabilidad es el resultado de moverse mucho. Mantente donde Dios te ha llamado.
2. El Sacrificio de Hoy es la Sabiduría del Mañana.
La trayectoria del Pastor Robert está marcada por una constante priorización del llamado por encima de la comodidad económica. Durante sus años de seminario, tuvo que trabajar arduamente en empleos humildes—limpiando edificios de noche, laborando en un 7-Eleven, e incluso fregando la grasa de un restaurante de parrillas—para poder pagar sus estudios. Aunque eran tiempos duros (llegaron a vivir comiendo sacos de papas que les regalaron), esta época enseñó la constancia y el valor de no temer el trabajo.
El mayor ejemplo de esta priorización ocurrió dos veces. Primero, cuando rechazó una oferta para tomar una iglesia histórica y millonaria en California (frente a Disneylandia), porque Dios lo había llamado a Perú. El segundo, y quizás más duro, fue cuando estaba triunfando en el mundo corporativo: vendió un millón de dólares en contratos en poco tiempo, ganando un sueldo «hermoso» y disfrutando de beneficios ejecutivos. Justo en ese momento de gran prosperidad, su pastor le preguntó si quería ir a Perú.
En ambas ocasiones, la respuesta fue guiada por una lección de Dios: «Busca sabiduría más que el oro». Esto implicó dejar un sueldo hermoso por una décima parte de lo que ganaba. La enseñanza es clara: el llamado de Dios a veces puede parecer un camino más oscuro, más humilde o menos visto, pero si es ahí donde Dios te guía, es por algo, y la promoción final viene de Él.
3. Llevar el Yugo y No Compararse
A la luz de su experiencia, el Pastor Robert aconseja a la juventud no temer llevar el yugo en la juventud. El yugo, o el trabajo duro, te fortalece con el tiempo. A los líderes de hoy que trabajan hasta altas horas de la noche, el Pastor Robert asegura que Dios está preparando algo por ellos, pues «Dios no pierde nada» de esa preparación.
Finalmente, en la era de las redes sociales, la comparación es un enemigo que limita el propósito divino. Si constantemente te comparas con otros —sus logros, sus trabajos, su dinero— te estás limitando. Dios tiene un camino distinto para cada persona. La clave es hacer lo que esté frente a ti, y hacerlo bien, como para Dios, sin preocuparte si otro va corriendo más rápido en la vida o si tu camino es más lento. La constancia y la disciplina en lo oculto son a menudo las características de las personas que, en algún momento, sobresalen.
