Fortaleciendo a la Familia: La mirada de la Dra. Lorena Quintana sobre la salud mental infantil, adicciones y políticas públicas
En una sociedad atravesada por crecientes tensiones en torno a la educación, la salud pública y el tejido social, la discusión sobre el rol primordial de la familia vuelve a instalarse en el centro del debate . Con más de dos décadas de trayectoria en el ejercicio de la medicina y un trabajo sostenido en políticas de prevención de drogas, la Dra. Lorena Quintana expuso en el programa televisivo Buscadores las bases de su trabajo social a través del programa «Fortaleciendo Familias», la conformación de iniciativas comunitarias en todo el país y los fundamentos de su proyección hacia la toma de decisiones públicas.
1. El programa «Fortaleciendo Familias» y la reconstrucción comunitaria.
Lejos de limitarse a la discusión teórica, la Dra. Quintana destacó el despliegue del programa «Fortaleciendo Familias», una iniciativa desarrollada casi en la totalidad de los departamentos del Uruguay gracias al esfuerzo de equipos honorarios. El objetivo central del programa es afianzar los lazos afectivos, de comunicación y de confianza entre padres e hijos.
A la par de esta labor, Quintana detalló la consolidación de dos movimientos complementarios:
- Movimiento de Mujeres: Integrado por más de 250 mujeres en todo el país, organizadas para promover acciones formativas y comunitarias en sus respectivas localidades.
- Masculinidad con Propósito: Un espacio de varones creado para revalorizar y acompañar las características y responsabilidades propias del hombre en el núcleo familiar, haciendo frente a discursos que suelen calificar los roles masculinos bajo etiquetas peyorativas de «toxicidad»
- Red de Jóvenes Provida: Cuya agenda formativa incluye el campamento nacional «Hagamos Cultura Provida en Uruguay»
2. Salud mental infantil y el rol insustituible de los padres.
Uno de los puntos medulares abordados por la médica se centró en la preservación de la niñez y la maduración neurológica frente a lo que califica como una temprana hipersexualización en los ámbitos escolares.
Desde una perspectiva clínica, Quintana recordó que el cerebro humano —particularmente el lóbulo frontal, responsable de la evaluación crítica de riesgos, límites y consecuencias a largo plazo— continúa su desarrollo hasta aproximadamente los 20 o 21 años de edad. Por ello, cuestiona que a edades tempranas (como los 8, 10 o 12 años) se incentive a niños y adolescentes a tomar determinaciones irreversibles sobre su identidad o tratamientos hormonales y quirúrgicos.
Asimismo, remarcó la experiencia internacional de países como el Reino Unido y Estados Unidos, donde diversas clínicas de reasignación de género y bloqueadores de pubertad en menores han debido cerrar o revisar protocolos ante denuncias y secuelas de salud física y psicológica . Frente a esto, subrayó que ningún padre desea que sus hijos enfrenten problemas de adicciones o desórdenes en su salud mental, y que la respuesta idónea no es sustituir el juicio de la familia, sino capacitar a los progenitores con herramientas claras sobre el desarrollo emocional y los límites saludables .
3. Prevención real de adicciones frente a la reducción de daños.
Al evaluar las políticas sobre drogas en Uruguay a diez años de la regulación del mercado del cannabis, la especialista manifestó su disconformidad con los enfoques basados exclusivamente en la reducción de daños . Argumentó que la verdadera prevención debe procurar que las personas no consuman ni inicien tempranamente el hábito, y no simplemente mitigar el riesgo mientras la sustancia sigue comercializándose.
Quintana recordó que en su momento tanto la mayoría de la ciudadanía como la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay advirtieron sobre los riesgos de dicha legislación [6]. Explicó que la competencia comercial con el narcotráfico ha impulsado aumentos sustanciales en la concentración del principio activo del cannabis distribuido, exponiendo a los usuarios a riesgos para su salud que incluso la literatura médica clásica aún evalúa.
4. Seguridad, marco jurídico y el salto a la acción política.
Consultada sobre su alejamiento de Cabildo Abierto y la gestación de un movimiento político propio, Quintana expresó que, si bien se identificaba plenamente con las banderas fundacionales de orden, seguridad y defensa de la vida y la familia, las decisiones y apoyos parlamentarios recientes de esa colectividad se distanciaron del discurso original .
Explicó que, aunque el trabajo social desde la medicina resulta más cercano y accesible, es imprescindible incidir en los ámbitos institucionales donde se votan las leyes. Para ello, cuenta con comisiones temáticas en funcionamiento:
- Seguridad: Coordinada por el Cnel. (R) Pablo Cobarrer, impulsando medidas rigurosas como el corte de comunicaciones y celulares en centros penitenciarios para evitar que reclusos dirijan redes de narcotráfico.
- Educación: Liderada por la docente Alejandra Pastorino junto a profesores de Secundaria y UTU.
- Salud y Economía: Diseñadas para delinear un programa de gobierno.
Finalmente, al referirse a la Ley 19.580 (violencia basada en género), sostuvo la necesidad de reformarla debido a que su diseño actual propicia asimetrías procesales y carece de castigo para las denuncias falsas, las cuales terminan vulnerando a abuelos y padres de familia que pierden contacto con sus hijos o nietos.
El mensaje transmitido por la Dra. Lorena Quintana articula una advertencia sobre el rumbo cultural y sanitario del país, postulando que la recuperación del tejido social uruguayo comienza por restituir la autoridad, la protección y el protagonismo pedagógico de los padres dentro del hogar.
